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lunes, 8 de abril de 2013

Injustice: Gods Among Us



Para retomar un poco con la “juiciosidad” de publicar en el blog, y por supuesto no dejar morir este lugar, les vengo a traer un juego que ya ha sido anunciado, pero que me encantó desde le momento en que lo vi. Espero les guste



El primero es uno de los juegos que estoy esperando (para que cuando salga me pueda quejar de la plata que no tengo para comprarlo). Se llama Injustice: Gods among us. Y es de los mismísimos creadores de Mortal Kombat. No es necesario demostrar con bibliografía que es de los mismos creadores del famoso y antiguo juego de luchas, los gameplay’s y el estilo en si del juego nos lo demuestran. Saldrá dentro de poco tanto en Estados unidos como en Europa (aproximadamente el 17 de abril).




No se trata de otro Mortal Kombat, se trata de un juego de pelea, en donde los más famosos personajes del Universo de DC Comics se golpean hasta el orgullo. Podremos tomar el control desde Superman, Green Lantern, Batman o Wonder Woman hasta Sinestro, The Joker o Deadstroke. Sinceramente quiero el juego para poder ver la cara de derrota de Superman cuando yo le gane jugando con Hal Jordan.




El juego se ve bastante interesante y hasta innovador. Como buen juego de peleas tiene sus típicas “ultimates”, o movimientos finales (los más fuertes); sus combos y hasta los clásicos cambios de escenario por medio de un golpe y una caída laaaaaaaaarga en la que el personaje se choca con uno o más objetos. Los escenarios del juego cuentan con algunos objetos que se podrán utilizar tanto para lanzar o como para golpear al oponente, como carros o robots. Sin más carreta los dejo para que juzguen ustedes mismos: un gameplay largo, lo suficiente para enamorarse del juego.




Espero les haya gustado. ¡Porque Katzen vuelve con TODO! 



Safety And Peace.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Un Cuento ahí

Señoras y Señores, con ustedes un cuento que hice hace poco.

MALUM QUOD HOMO CREAT


Jose Nicolás Jaramillo Liévano.


Me escondí de la lluvia en una de las cafeterías de la calle. Era un asunto de vida o muerte, no podía contraer otra gripe. Tenía ya demasiados problemas, así que no podía agregarme una enfermedad. La lluvia retrasó mi llegada al apartamento y por tanto las tareas que tenía por cumplir. Al no llevar mi viejo reloj de bolsillo conmigo, no pude calcular cuánto tiempo duró el diluvio. En mi mente pasaron al menos dos horas, aunque pudieron ser menos. Cuando al fin cesó de llover y pude llegar a mi hogar, los últimos rayos de sol estaban desapareciendo al occidente, ya era de noche. Era uno de esos días en los que me molestaba tanto subir los tres pisos, el rechinar de los viejos escalones y el pelear con el cerrojo para que se abriera. De hecho, era de esos días en los que era mejor no existir. Tenía la mente tan ocupada que había olvidado dar de comer al gato, había dejado caer las llaves por las escaleras y casi había roto el oxidado cerrojo. Pero a pesar de todo entré y me sentí cómodo, en casa.

Hace tres años que estaba solo ahí. Sin esposa, sin hijos, sin madre y sin familia. Tal vez la única compañía que tenía era el gato, que tal vez, no se volvería a aparecer por ahí. Ni siquiera con mis estudiantes me sentía bien. No eran un motivo suficiente para continuar. Me odiaban, odiaban la asignatura que impartía, odiaban las matemáticas. Ese día, el día, no había sido bueno. Y había llegado a la conclusión de que solo mi bondad, mi amor por enseñar y mi humildad me tenían ahí parado. El hambre, el sueño, la tristeza y estos temas eran los que ocupaban mi pensamiento. Hoy, no me parece extraño que haya pasado lo que pasó ese día. Ese día, el día, todo cambió.

Después de entrar al frio y húmedo apartamento, dejé el portafolio en la mesa. No tuve que caminar mucho hasta el baño, el lugar era pequeño aparte de sucio y feo. Lavé mi cara y manos. El agua parecía también más fría que los demás días. Casi no entraba luz por las pequeñas ventanas, así que resultó un poco complicado lavarme. Cuando lo logré, salí del baño y me detuve en el cuarto de los espejos. Entre la habitación y el baño había, tal vez ya no lo haya, un pequeño corredor que más bien parecía un cuarto para vestirse. En mi mente siempre lo llamé el cuarto de los espejos. Esto era porque en las dos paredes que tenía libres, sin puertas, estaban adheridos a cada pared dos grandes espejos. Desde que compré el lugar con todo lo que ahora se hallaba ahí, en mi huida desde Alemania, lo que más llamaba mi atención del apartamento eran esos dos espejos. Tenían gruesos marcos de lo que parecía una madera de lo más fino. Eran aun más viejos que el mismo edificio. No eran del todo tersos, a veces hasta veía borroso mi reflejo. Pero lo que los hacía únicos, más aun que la vejez o la extraña forma de cómo estaban pegados a la pared, era el marco. Y más aun que el marco, la placa y la inscripción que tenían cada uno. Las placas eran de algún metal que no se oxidaba. Pero estaban viejas y sin pulir, esto las hacía parecer aun más viejas. En ellas estaba la inscripción «MALUM QUOD HOMO CREAT».

Siempre me fascinaron esos espejos. Pero esta vez me quede admirándolos mucho tiempo. No solo el marco y las texturas de la madera. Miré el reflejo que en el espejo estaba. Observé con atención al hombre desgastado, pálido y con la cara raída. Vi sus ojeras que descansaban bajo unos pequeños y profundos ojos negros. Vi su pelo negro, enredado, que ni era largo ni era corto, que se perdía en un caos indescriptible y que para colmo estaba a medio mojar. Me fijé en su rostro. Vi su piel arrugada, el poco vello facial que cubría su mentón. Recordé que si llegaba a mostrar los dientes, se verían amarillentos, casi sucios, por el tabaco. También recordé que no los mostraría, que le era casi imposible sonreír. Vi a ese hombre parado, mirándome, copiando los movimientos de mis ojos, inmóvil en la oscuridad. Entre la infinidad de figuras que se repetían entre los espejos vislumbré algo distinto. No todos los sujetos ahí parados eran iguales. Tal vez fue en ese momento en el que me perdí en la infinidad de los espejos.

No recuerdo bien cuándo o por qué pasó lo que pasó ese día. Sé que hoy soy un hombre distinto al que era antes. Lo que pasó ese día fue lo que me hizo cambiar.

En la infinidad de personas que se enfilaban entre los espejos, había uno que no era totalmente idéntico a los demás. Su forma de estar ahí plantado, mirando también a los otros delante y detrás de él, era distinta. En su figura se veía borrosamente una actitud distinta. Este no era una réplica del hombre que estaba entre ambos espejos. Lo miré directamente a los ojos, al igual que sus ojos me miraron directamente a mí. No eran los mismos. En sus ojos había una huella de maldad y oscuridad. Los miré profundamente y en ellos vi, muerte, codicia, ira, lujuria, venganza, maldad. No era algo humano. Cuándo desvié mi vista, para observar el resto la cara y cuerpo de este personaje, me di cuenta que se parecía en nada a los demás. Sus ojos eran azules cargados de maldad. Su ropa no era la misma que la de los demás. Este llevaba un traje elegante, como de hombre de negocios. Pero lo que más me aterró de él, fue su sonrisa. Su sonrisa hipócrita, burlona e irónica. Me acerqué más al espejo. Todos los otros se acercaron al espejo también, menos uno: él. Mi aliento cercano hizo que el vidrio se empañara. Cuando se aclaró el espejo, solo veía una cosa: Sus ojos.


Llovía en Londres, no se distinguía entre las oleadas de vapor de los trenes y la densa lluvia. Saqué el paraguas de la funda que lo cubría, mientras caminaba por el andén tres, de la estación de trenes. Al salir de la recién inaugurada King’s Cross, mis piernas se movían independientemente, como si supieran a donde iban y qué querían. Me escabullí por las vacías calles, parecía en la búsqueda de una dirección, de una calle. Tardé aproximadamente quince minutos caminando, cuando llegué a un edificio con las puertas a medio cerrar. Por el color de la madera y la lucidez de las ventanas supe que no debería tener más de tres meses. Subí las escaleras y en el tercer piso me detuve, o más bien, mis piernas se detuvieron. Caminaron, o caminé, por el pasillo hasta el apartamento que tenía en la puerta la placa del 303C. Mi mano se elevó y antes de que pudiera llamar, la puerta se abrió y un hombre, me pidió que entrara. Como si el lugar me perteneciera fui hasta la sala y me senté en el gastado sofá. El hombre me ofreció un trago de whisky. Se le veía temeroso y pálido cuando me entregó el vaso. Su mano le temblaba y no fue capaz de mirarme a los ojos, me tenía miedo. Hasta ese entonces no me pregunté el por qué estaba allí. Yo mismo me respondí al hablarle al temeroso hombre, que al parecer tenía por apellido Hatherley. Le formulé unas cuantas preguntas, a las que respondió sin alzar la vista mucho y sin acomodarse en ningún asiento. Al parecer también mi boca hablaba por si sola y mis oídos sabían lo que yo quería escuchar. Me dijo vagamente algo sobre Baker Street y otras cosas, que al parecer eran adulaciones y disculpas por alguna deuda. Así hubiera querido, no lo habría escuchado, dejé de prestar atención cuando menciono dicha calle. Terminé la bebida y la dejé en la mesa. Sentí el alcohol bajar por mi garganta mientras, le daba las gracias a Hatherley. Me paré y camine hasta la puerta. Antes de que la cerrara cuando salí, le disparé.

Seguía caminando por las mojadas calles de Londres. No demoré mucho en llegar al principio de Baker Street. La lluvia había cesado y el sol brillaba ya con sus últimos alientos. La calle estaba más transitada, había unas cuantas personas saliendo de las edificaciones y otras que iban de paso. Caminé despacio por el costado oriental de Baker Street. ―Buenas noches Señora Hudson―Dije. ―Buenas noches querido―me respondió. Y seguí con mi camino hasta llegar, a solo una docena de pasos de distancia, al 220B de Baker Street. Parecía como si disfrutara cada paso. Como si caminar por esa calle me llevara a algún tipo de paraíso terrenal. Sentía las ansias de llegar a ese lugar, a mi destino. Llegué a la puerta, estaba abierta. Mis manos empujaron y entré al edificio. Subí las escaleras lentamente, tanteando el suelo y el color sucio de las paredes. Sin hacer mucho ruido, me deslicé hasta el tercer piso. Sería la suerte o sería descuido, pero la puerta que necesitaba, estaba a medio cerrar. Infiltrándome, cual serpiente, entré al recinto. Sigilosamente busqué por toda el lugar. Hasta que al ver en la habitación, encontré la famosa habitación de los espejos y en efecto, ahí estaba.

Él estaba ahí, yo lo veía a él y él me veía a mí. De pronto, ya no era algo imposible. Él estaba mirando al espejo y a mí. Yo lo miraba a él y al espejo también. Nunca me tocó, nunca lo toqué. No me acerqué a él ni él a mí. Solo nos miramos. El tiempo afuera de esa habitación pareció detenerse. Y solo él y yo, ahí parados. La oscuridad y los tenues rayos de luz que todavía se filtraban por las sucias ventanas hicieron el escenario perfecto para ese encuentro. Él me hablo y yo le hablé a él.

―No te esperaba aquí―dije.
―Sabías que este día llegaría―respondió con una voz solemne y pasiva, pero siempre con su toque malévolo.
―En efecto― mentí, la verdad no lo sabía.
― ¿Sabes por qué nos hemos encontrado?
―No
―Estas a punto de saberlo
― ¿Acaso estás aquí para matarme?
―No lo sé
― ¿Cómo te llamas?
―Me temo que no puedo responder eso―Acto seguido, puso sus manos en mis hombros y susurró a mi oído― La vida es algo complejo. Hay tristezas y alegrías. Pero dime ¿Qué sería la vida sin el miedo a morir? Es más, ¿Qué sería de la vida sin el miedo? Lamentablemente no te puedo decir mi nombre. Pero te puedo decir qué o quién soy.

Sentí un frio que recorría todo mi cuerpo. Lo miré a sus ojos, sus profundos ojos. Sentía miedo, quería salir corriendo, gritar, sentirme seguro, pero mi cuerpo no me lo permitió. Lo único que fui capaz de hacer, fue mirarlo a los ojos.

―Yo, soy el miedo, la maldad, lo que te hace sentir vivo. Soy el que te ha acompañado desde hace tres años, desde tu soledad, desde que eres débil. ―Apretó fuerte mis hombros― Sin, el miedo, tú no eres, tú no vives. Sin el miedo no eres nada. ¿Por qué? Fácil, porque eres débil. Y lo mejor, podría llevarme tu vida ahora mismo y tú no podrás hacer nada al respecto. No podrías defenderte de mí.

A pesar del miedo sentí en mí una ira incontenible. Su mirada me aterrorizaba y su sonrisa al hablar me intimidaba por igual. Siguió hablando, y por más que no quise escucharlo lo hacía. Cada vez me sentía más impotente y más iracundo. Sentí que pasó mucho tiempo, ya había oscurecido por completo. Y en las sombras solo se veían sus ojos y sus dientes cuando hablaba. Su aliento se sentía frio en mi costado. Y sus manos me herían los hombros. Empecé a sentirme pálido y a ver, lo poco que veía, borroso. Por un momento no me sentí vivo, no me sentí en este mundo. Hasta que pude cerrar mi puño. Lo lancé con todas mis fuerzas contra él. En ese momento, dejó de hablar, desapareció y como es natural, los espejos se rompieron.







No tengan pesadillas esta noche, él los cuidará.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Friendzone


Por estos días se habla mucho de la “Friendzone” y me gustaría aclarar unos puntos al respecto y regalarles algunas de mis opiniones. La verdad, les tengo que ser absolutamente sincero, este solo será un borrador para un texto futuro, con mucha más fuerza y mejores ideas. Por ahora solo les expondré lo primero que pienso para opinar y explicar de este tema.


Como siempre, no falta el o la que no sabe de qué hablo. Pero como siempre, explicaré.

Oh, la Friendzone, ¿Qué sería del mundo sin la Friendzone? Tal vez sería un mundo sobrepoblado y con mucho amor, sin soledad. La “Friendzone” es el lugar y/o estado al que caemos todos los hombres que somos buena gente con las mujeres. Es, básicamente, cuando una mujer le dice al hombre, “seamos solo amigos”. O simplemente no le para bolas cuando el sujeto en cuestión la quiere como más que amigos. Es, como bien lo dice la palabra, estar en la zona de amigos, de la cual no se puede salir. O al menos dicen que no se puede salir.


Si esto lo llega a leer alguna mujer (jaja, si claro) tengan en cuenta que esos amigos que tienen posiblemente estén enamorados y sean buenos y honestos. Den oportunidades, no tiren a la Friendzone así como así. Les puedo asegurar, personalmente, que eso de estar “Frienzoneado” baja mucho el autoestima.


Aunque puede que haya casos en el que el hombre Friendzonea a la mujer, claro puede haberlos. Pero será muy improbable. A lo que quiero llegar es que todas, si todas, le digan NO a la friendzone. Si tienen un amigo y él las ama, será la mejor relación que puedan tener. Si no me creen pregúntenle a alguien que lo tenga.


Por ahora esto es lo único que tengo parra decir, pero les prometo que después cuando tenga más tiempo haré un buen escrito de esto.


Igual, tengan un ejemplo de algunas Friendzone Famosas:



Gunther, de F.R.I.E.N.D.S.  Friendzoneado por Rachel.

Uno un poco más reciente, Luis de la Era del Hielo 4, Friendzoneado por Morita.


Yamcha, Friendzoneado por Bulma.


El dueño de la Friendzone, Ash Ketchum de Pueblo Paleta, Friendzoneado por Misty, Dawn, May e Iris



Entre otras...



domingo, 12 de agosto de 2012

Spoilers


Si hay algo que la gente pueda odiar más que a los terroristas o a los violadores, es a un spoiler. Así es, hoy les vengo a escribir de estos perros malditos, los spoilers. Tal vez no sean peor que un terrorista o un violador, pero si me preguntan, odiaría a cualquiera que me spoilee alguna película y/o serie. Estos seres que dedican su vida a ver las películas, capítulos de series, leer libros y terminar juegos, antes de que las demás personas lo hagan. Todo eso, solo para tener el placer de arruinar los finales o partes importantes. Malditos sean.


(Atención solo daré ejemplos de lo que me han spoileado, así que spoilearé muchas cosas. Esto no está mal porque les estoy avisando. Sáltense esta parte si no me quieren odiar)
















―Oh, jajaja, Batman muere en The Dark Knight Rises, jajaja―
―Jose, Jose, me vi Game Of Thrones y Ned Stark muere―
―A que no adivinas que al final de Gears of War 3 se muere el papá de Marcus―
―Mira que me pasé Assassin’s Creed y al final resulta que Al-Mualim es el verdadero malo―
―Samus es una mujer―









Antes de seguir aquí le dejo un buen ejemplo de cómo se debe tratar a un spoiler, por más mínima que sea la spoileada.



Malditos sean por siempre los spoilers. Lo peor de todo es ni siquiera saludan, llegan a contarte estas cosas, sin preparación psicológica o aviso previo. Opino que merecen la muerte. Son una secta “secreta” (aunque yo ya descubrí su secreto) que se dedica a arruinar vidas al contarle los finales. Son de esas personas que solo quieren ver al mundo arder.


No sé si exista una palabra en español para denominar a estos demonios, pero la expresión “Spoiler” viene del inglés. Y en español también la usamos, no creo que este en la RAE, pero quien sabe, ¿qué tal que si la usamos mucho la pongan?


A lo que quiero llegar con esto es que tenemos que hacer una campaña anti-spoilers. Si usted pertenece a esta secta demoniaca, déjelos, no son buena influencia. Y por lo que más quiera, si le spoilean algo, no siga spoileandolo. No siga con la cadena de Spoilers. Le hace un mal a la humanidad. Yo lo sufrí, me spoilearon el final de Batman y no fue nada bueno.


Hermano y Hermana Friki, dile NO al spoiler. Por un mundo con sorpresas y emociones.


Gracias, sé que el mundo lo agradecerá.

lunes, 23 de julio de 2012

DC Universe Online


Así como Willy Wonka mi ausencia es debida a la búsqueda de nuevo material, en este caso de videojuegos, para compartir con ustedes. Busqué y busqué, y como el que busca encuentra, encontré. Mi hallazgo no es algo ni muy nuevo ni viejo, y no me lo puedo atribuir solamente a mí, puesto que me lo mostró un amigo. Se trata de otro juego online. (También aprovecho el alboroto de Batman para que se enamoren de DC comics*)




Si les gustan los super héroes de DC Comics este será su juego preferido, tanto que hasta de pronto se animen a pagar para jugarlo completo. Así es, me refiero a DC Universe Online, una vaina brutal.





Lo poco que lo jugué me encantó. Les contaré un poco del juego (a ver si se enamoran cómo yo). La historia es bastante interesante, no la terminé de entender, se trata de que Braniac (enemigo de superman) va a destruir a todos los héroes y hasta a los villanos. Y (acortaré para no spoilear el tráiler y un poco del gameplay) los humanos cualquiera pueden recibir poderes gracias a Lex Luthor y una especie de máquina. Así es como encarnamos el cuerpo de un súper héroe creado por nosotros. Hay muchas, pero muchas (MUCHAS DEMASIADAS), posibilidades y combinaciones de poderes, aspectos, ropas, armas, etc. Puedes crear tu personaje desde cero o crearlo basado en la ropa de algún héroe o villano (claro también se puede ser villano). En mi caso hice un villano basado en Bain con poderes de fuego y dos espadas. También se puede elegir la forma de “viajar”, súper velocidad como flash, volar, o acrobáticos (trepar muros y planear al caer).


Al crear el personaje eliges: género; Si eres héroe o villano; comenzar desde cero o crearlo inspirado en algún héroe o villano, hay gran variedad (y claro después se puede editar la ropa), qué tipo de habilidad quieres, como poderes de fuego, uso de gadgets, poderes de hielo, mentales, etc.; el tipo de ataque, arco y flecha, puños, espadas, pistolas, etc.; El mentor, se elige un héroe o villano principal que te enseñará habilidades especializadas en su campo, The Joker (en villanos) y Batman (en héroes) enseñaran el uso especializado de Gadgets, Lex y Superman enseñaran poderes con genética y Circe y Wonder Woman enseñaran mágia; después de terminar de editar el pesonaje se comienza el juego… y el resto se los dejo a ustedes.


Cabe agregar que el juego completo, con muchos beneficios es pago. Pero se descarga gratis y se juega gratis todos los niveles, claro con menos beneficios como espacios en bolsas o un máximo de personajes por cuenta. Por último, me gustó bastante y por eso lo recomiendo, aquí les dejo el tráiler y un gameplay random para que aprecien.






En el próximo post les tendré el link de descarga y creación de cuenta (no hay que dar número de tarjeta de crédito). 

*: No soy gran fan de DC Comics.

NOTA: También está para PS3.

Live long and prosper.

sábado, 30 de junio de 2012

¡Lucho, estoy escribiendo en Katzen!

Normalmente no estoy de acuerdo con los memes traducidos al español (sí, soy de esos que habla inglés y lo prefiere todo en inglés). Pero cuando su origen es en países latinoamericanos, hasta les doy una oportunidad. He visto algunos, como el de Open English "Éxito", es de los más graciosos. La verdad los demás, con simplemente basura. Los memes hay que dejarlos en su idioma de origen, para aquellos que saben de esto se le podría llamar “fidelidad a la copia” (véase futuro ensayo sobre los memes, jaja). Pero últimamente he visto algunos otros. Como raro, son imágenes de perros. Pero estos perros tienen algo diferente, aparte de hablar español.



Siempre que dichos animales hablan o “dicen” algo en sus imágenes, se refieren a un tal Lucho. Duré un par de semanas preguntando Quién coños es Lucho. Y un día me llegó la respuesta. Resulta que en Chile salió un hombre en televisión afirmando que los perros le hablan. Si, puede haber muchos locos que digan lo mismo. Lo que diferencia a Luis Alberto Jara (nombre completo) es que los perros lo llaman por su apodo, Lucho. Supongo que a partir de este suceso en chile comenzaron a hacerle la burla por medio del internet, y de qué mejor herramienta que los memes. Se esparció por todo Latinoamérica y hasta llegar a Colombia y hoy en día ya tenemos nuestros memes de Lucho.



Para ser imágenes y chistes made in Latinoamérica son bastante graciosos y originales, no ralla que sean en español. Creo que una de las cosas importantes para que sea medianamente gracioso (porque no todos tenemos el mismo estúpido sentido del humor) es leerlos con el acento chileno/argentino, cualquiera funciona. Para esto hay que tener en cuenta que Lucho no se pronuncia como se escribe, sino más bien como “Lusho”. Reconozco que son bastante graciosos y hasta tiernos algunos. Aquí les dejo algunos de mis favoritos, ustedes juzgaran. 






sábado, 16 de junio de 2012

Tengo Xbox


¿Si leyeron el título? Compré Xbox. Pero el sentido del post no es presumir mi compra. EL sentido del post será uno de los problemas más comunes entre los gamers. Sí, me refiero al síndrome de túnel carpiano. Esto es algo grave y quiero que todos compartan este post e impriman 27 posters, luego los peguen en toda la ciudad para que la gente se entere de este problema que nos afecta a todos. Todo esto, solamente para que en una página X de facebook lleguemos a los 1527 likes para salvar a un gordito friki para con una cirugía de apéndice, digo, túnel carpiano. No, pero si les presentaré un problema que surgió al comprar el Xbox.


Hay un dilema que básicamente es: Muchos Juegos o Jugar en línea. ¿Cómo así? Simple, mandar a “crackear”, “chipear” (del verbo, ponerle el chip), “hackear” la consola, para que lea juegos piratas o (en jerga de vendedor de san Andresito) copias. O simplemente no hacerlo y pagar por los juegos originales. Cada una de las dos opciones tiene sus ventajas y sus desventajas, claro. El problema es cuál elegir y por qué.


Por un lado están los privilegios de tener la consola original. Puedes actualizar la consola sin miedo a dañarla o sin tener que llevarla a que la actualicen los hombres que le pusieron el chip. A esto se le suma la tranquilidad de hacerlo en tu propia casa sin tener que aguantarte los trancones de Bogotá o tener que cargarte un puto Xbox por toda la ciudad. También, (y esto es lo que más importa, por lo menos a mi modo de verlo) está la hermosa experiencia en línea. Si usted, pobre mortal, nunca ha jugado alguno de sus videojuegos en línea, fracasó como Gamer. Jugar un buen videojuego con otras personas en el mundo, no tiene comparación. Y esto es lo mejor de tener la consola original. Ahora otros puntos a favor, que no necesariamente aplican para todo el público. Me pasa a mí que, al tener pocos juegos (puesto que no hay mucho dinero para tener un estante lleno de videojuegos) los disfruto más, les saco todo el jugo y los completo con la gran mayoría de los logros. Claro, esto no aplica para los que si tiene plata para comprar un juego original cada 8 días. Al decir experiencia en línea, me refiero a todo, descarga de contenidos, actualizaciones, compra de mapas y expansiones…etc.


Pero, si jugar en línea no es lo tuyo, sea por la razón que sea, y tampoco tienes mucho dinero, el chip es la solución. Con esta opción se pueden tener muchos, MUCHOS, más juegos y con el dinerillo ahorrado de pronto controles, cables…etc. Esto sirve para, básicamente, tener muchos juegos y disfrutarlos todos. En mi caso no pasaría eso último, lo que me pasó con el wii. Lo mande hackear, me llené de juegos y a duras penas logré coronarme algunos. Y es lo que no quiero que me pase con  el Xbox, llenarme de juegos y aburrirme de tener tantos para luego dejar de jugarlos.


Así que yo, me decidí por no mandarlo hackear por las razones ya mencionadas. Así apreciaré mis compras y los pocos juegos que tenga. Hasta el día tengo solo dos: Fable 2 y GoW 3. Tenía Assassin’s Creed: Revelations, pero ya me lo pasé (con 98% de sincronización de memoria, fuck yeah) así que fui a san Andresito y lo cambié por estos dos. Claro, tuve que pagar por uno pero valió la pena ahorrar duro para conseguirlo. Y se que lo voy a valorar más que a cualquier copia. 

NOTA: Aclaro que estas son solo apiniones y no he explorado muy bien las posibilidades, si tiene algo que decir, allá abajo están los comentarios. Que pena por no poner imagenes, esta mierda de Blogguer me trollea cada día más. 


May the force be with you. :)

sábado, 26 de mayo de 2012

La felicidad para Jose.


El siguiente es producto de una tarea del colegio, me pareció que hace rato no escribia como me gusta escribir más. Así que aquí lo tienen. Es acerca de mi concepto de felicidad.

Se podría llegar a afirmar, aunque también podría estar equivocado, que la felicidad es el sentimiento humano más hermoso. No creo que todo el mundo esté de acuerdo con que sea el más hermoso de los sentimientos, pero (y de esto si no puede caber duda) todos debemos estar de acuerdo en que la felicidad es lo que es: un sentimiento. Tal vez puede que sea el más hermoso, como puede que no lo sea. Pero aquí nos podemos encontrar con otro problema. A mi modo de verlo hay diferentes tipos, o niveles, de felicidad. Tal vez también sea un poco arriesgado afirmar esto, pero es solo el modo de verlo de alguien, que al menos, cree haber sentido la felicidad un vez. Examinemos ahora estos diferentes tipos de felicidad.

Hay felicidad que viene y se va al rato. Es, por así decirlo, una felicidad pasajera. Es, por dar algunos ejemplos, esa “felicidad” que sientes al comerte un helado, al sentir el chocolate derritiéndose en tu paladar, al escuchar tu canción favorita al acabar un libro que parecía eterno, al ver tu show de televisión favorito, al reír, al dormir, al beber con sed, al bailar, al besar o abrazar a esa persona especial, al pasarla bien con tus amigos…etc. En resumen, es ese sentimiento alegre, caliente, reconfortante, feliz que llega a tu pecho cuando haces algo que te gusta por un momento. No dura para toda la vida, pero sí que se siente bien y te saca una pequeña sonrisa, al menos por lo poco que duró. 

Está, también, la felicidad (en muchos casos) eterna, o por lo menos que dura mucho, mucho, más. Por eso último es eterna, en algún sentido. También podríamos decir, si la sonrisa fuera la muestra corporal de felicidad en todos los casos, que es una razón para sonreír siempre. Recordemos que ya planteé un tipo de felicidad o alegría que es finita. Esta, por el contrario, no lo es, en la mayoría de los casos. La felicidad “infinita” es el sentido de la vida, es (en palabras de alguien espiritual) la iluminación, es la perfección en la vida, es haber cumplido tu mayor meta o propósito, es tu razón de vivir. Es cuando, en serio, puedas descansar en paz. Requiescat in pace. En este punto surge otro problema: ¿Qué pasa cuándo ni siquiera se sabe qué se quiere o cuál es el propósito de una persona en la vida? Tiene que existir, tal vez se puede descansar en paz al averiguar cuál era. O tal vez no sea sólo un gran propósito, sino muchos pequeños o medianos. Como por etapas de vida: así el propósito del joven es estudiar, el del adulto trabajar y sobrevivir y el del viejo morir y descansar. Pero también se pueden ver grandes: ayudar al prójimo, encontrar lo que se le puede llamar “el amor verdadero”, lograr conocerse a sí mismo, crear una familia y mantenerla, ayudar al planeta y/o a la sociedad, en fin. Motivos de vida hay muchos, y cuando al fin se logre alguno, debería ser razón suficiente para sonreír y descansar en paz.

Al fin y al cabo es estar tranquilo y feliz por estarlo. Haber logrado algo grande, independientemente de qué sea. Todas las cosas de la vida son partidas de un juego que siempre cambia y sus metas son distintas, lo importante es el premio, si logras llegar a la meta: la felicidad.



NOTA: Si, si, si, si, si ¡si! pensé en alguien en especial al escribir esto, alguien que ultimamente ha llenado mi vida de lo que parece ser esta felicidad "eterna". Y por ahora no necesito ninguna meta de vida, con tenerla a ella es suficiente. ( ay si, tan cursi Jose)

Y como siempre, May the force be with all of you, mortals.

PD: Feliz día (atrasado) del orgullo Friki.